No sólo el Photoshop puede hacer maravillas, sino que ya el maquillaje cambia mucho a una persona.

Cualquier mujer con sólo maquillarse cambia totalmente su rostro, se ve más linda, se siente mejor. Muchas mujeres cuando se ven feas o se sienten mal consigo mismas se maquillan para verse más bellas, pero si con el maquillaje ya cambian mucho logrando sentirse mejor, con esto más el uso del programa Photoshop se puede hacer grandes maravillas con el rostro y hasta con el cuerpo de una mujer.

El Photoshop es un programa que el común de la gente no utiliza tanto, porque no tiene tanto acceso ya sea por no saber usarlo o simplemente por no tenerlo en su computadora; pero este es un programa que es muy utilizado para transformar en bellas, en perfectas a las estrellas de cine y a las famosas en general, las ayuda mucho para verse mejor y ocultar  todos aquellos rasgos o detalles deficientes en el rostro, que son normales en cualquier persona pero que las estrellas quieren ocultar para verse totalmente perfectas. Este programa lo logra hacer, les mejora su aspecto y las transforma totalmente. Tal es así que si miramos uno foto sin maquillaje ni Photoshop y una foto con estas dos “ayudas” la cara es totalmente diferente, hasta el punto de que dudamos y no podemos creer que sean la misma persona las retratadas en las dos fotos.

Pero esta última herramienta (el Photoshop) utilizada para embellecer a las personas, mucha veces puede ser un arma de doble filo ya que al ver tan perfectas a las mujeres cuando son retocadas con este programa o muy producidas con tanto maquillaje después al verlas en la vida cotidiana las sentimos más feas de lo que realmente son, porque son otra imagen totalmente distinta de aquella que ha sido transformada por estos elementos.

Puede animar entonces el saber que las sex symbols del mundo también pueden ser feas o mejor dicho mujeres comunes en la vida real, y hasta más perjudicadas porque al parecer perfectas y hermosas mujeres a cara lavada pueden ser todo lo contrario.

Una herramienta electrónica que ayuda pero al punto final de perjudicar la imagen de quien es retrata por ella. Se retruca tanto a una persona que al verlas personalmente las notamos feas en comparación con la imagen comercial que se hace de ellas y que contiene más mentira que verdad. Este programa crea a dos personas totalmente diferentes, la artificial (que pasó por el maquillaje y el Photoshop) y la real aquella que sale a la calle a cara lavada, no siendo fea pero si siendo totalmente diferente a la mujer perfecta que el marketing quiere vender.

Todas las mujeres son hermosas y feas al mismo tiempo, lo importante es saber seducir con estas dos cualidades.

 

Las dos caras de la fama:

 

 

 

  

 

Nunca mejor citado un capítulo de Los Simpson que resume perfecto este tema:

Lisa: “Estas son las maravillas de la computación”

Homero: “¿Maravillas Lisa o fracasos?”

 

María Belén Ocampo