Mujeres al descubierto Martes, Sep 30 2008 

No sólo el Photoshop puede hacer maravillas, sino que ya el maquillaje cambia mucho a una persona.

Cualquier mujer con sólo maquillarse cambia totalmente su rostro, se ve más linda, se siente mejor. Muchas mujeres cuando se ven feas o se sienten mal consigo mismas se maquillan para verse más bellas, pero si con el maquillaje ya cambian mucho logrando sentirse mejor, con esto más el uso del programa Photoshop se puede hacer grandes maravillas con el rostro y hasta con el cuerpo de una mujer.

El Photoshop es un programa que el común de la gente no utiliza tanto, porque no tiene tanto acceso ya sea por no saber usarlo o simplemente por no tenerlo en su computadora; pero este es un programa que es muy utilizado para transformar en bellas, en perfectas a las estrellas de cine y a las famosas en general, las ayuda mucho para verse mejor y ocultar  todos aquellos rasgos o detalles deficientes en el rostro, que son normales en cualquier persona pero que las estrellas quieren ocultar para verse totalmente perfectas. Este programa lo logra hacer, les mejora su aspecto y las transforma totalmente. Tal es así que si miramos uno foto sin maquillaje ni Photoshop y una foto con estas dos “ayudas” la cara es totalmente diferente, hasta el punto de que dudamos y no podemos creer que sean la misma persona las retratadas en las dos fotos.

Pero esta última herramienta (el Photoshop) utilizada para embellecer a las personas, mucha veces puede ser un arma de doble filo ya que al ver tan perfectas a las mujeres cuando son retocadas con este programa o muy producidas con tanto maquillaje después al verlas en la vida cotidiana las sentimos más feas de lo que realmente son, porque son otra imagen totalmente distinta de aquella que ha sido transformada por estos elementos.

Puede animar entonces el saber que las sex symbols del mundo también pueden ser feas o mejor dicho mujeres comunes en la vida real, y hasta más perjudicadas porque al parecer perfectas y hermosas mujeres a cara lavada pueden ser todo lo contrario.

Una herramienta electrónica que ayuda pero al punto final de perjudicar la imagen de quien es retrata por ella. Se retruca tanto a una persona que al verlas personalmente las notamos feas en comparación con la imagen comercial que se hace de ellas y que contiene más mentira que verdad. Este programa crea a dos personas totalmente diferentes, la artificial (que pasó por el maquillaje y el Photoshop) y la real aquella que sale a la calle a cara lavada, no siendo fea pero si siendo totalmente diferente a la mujer perfecta que el marketing quiere vender.

Todas las mujeres son hermosas y feas al mismo tiempo, lo importante es saber seducir con estas dos cualidades.

 

Las dos caras de la fama:

 

 

 

  

 

Nunca mejor citado un capítulo de Los Simpson que resume perfecto este tema:

Lisa: “Estas son las maravillas de la computación”

Homero: “¿Maravillas Lisa o fracasos?”

 

María Belén Ocampo

 

 

 

COMPORTAMIENTOS SOCIALES DENTRO DEL COLECTIVO Sábado, Sep 6 2008 

 

 

La gente sube al colectivo y se siente observada por todos los ojos de los ocupantes del colectivo; éste es el puntapié inicial que hace que elija este transporte para mostrar cuántas actitudes humanas que pasan dentro de un colectivo se pueden analizar: comportamientos sociales, prejuicios, mala y buena educación, miradas desafiantes, curiosas o prejuiciosas, etc,  todas éstas se trasportan en el colectivo: un servicio utilizado por la mayoría de la gente, los cuales son criticados y odiados por ellos, pero también amados por llevarnos a todos los lugares a donde queremos ir. Éstos diferenciados en sus números y recorridos pero iguales en su interior, con los mismos comportamientos humanos dentro de estos.

Prejuicios siempre presentes dentro de este transporte, miradas críticas hacia las personas que nos son  diferentes o que pensamos por lo menos que lo son.

Aquí también se advierte la educación (mala y buena), el buen día, el gracias o el por favor al colectivero, al pasar entre los pasajeros, al querés ocupar un asiento, etc. Todo esto, muestra la educación de los pasajeros, la del chofer y los buenos modales de ellos, que poco se ven y que ya no son muy habitúes no sólo en este transporte sino en toda la sociedad en general.

¿Por qué dudamos tanto para ceder un lugar (un asiento) a otra persona que parece necesitarlo más que nosotros? Todas o la mayoría de la gente duda o piensa mucho antes de ceder un asiento que se está ocupando, pero ¿por qué?

Puedo afirmar que esto se puede deber a 3 motivos en general: a malos agradecimientos anteriores de otros pasajeros a quienes quisimos darle el asiento, porque estamos cansados y no queremos estar parados ya que el colectivo está lleno o porque ya no estamos acostumbrados a este tipo de actitudes entonces si nadie lo hace, por qué lo tengo que hacer yo. Hecho éste que poco a poco hace que nos vayamos acostumbrando a los malos modales y a las malas actitudes (que, en general, no nos fueron enseñados así).

En cuanto a los prejuicios, los principales son:

1) Mirar mal al pasajero que recién ingresa en el transporte, vemos qué tiene puesto, cómo se comporta, si va a ocupar el asiento vació junto al nuestro, etc.

 ¿Por qué miramos tanto? Y la respuesta a esta pregunta está en el segundo prejuicio habitual en este transporte.

2) La curiosidad humana: la cual nos hace mirar todo y a todos los que están dentro del colectivo, vemos quiénes están en frente nuestro (del lado del revés a como se dirige este transporte) los lugares vacíos que poco a poco van siendo ocupados, observamos las diferentes vestimentas utilizadas por los pasajeros y por qué no, nos imaginamos también sus historia, sus vidas y sus costumbres. Éste es un hábito muy común en los seres humanos: la curiosidad de saber qué hace y cómo es la otra persona que ocupa el mismo colectivo en el que estamos viajando y también en general tenemos siempre la curiosidad de saber cómo es la gente que vive en nuestro país.

¿Por qué tanta curiosidad? La respuesta en el tercer prejuicio:

3) La crítica constante, otra cualidad o costumbre inherente al ser humano. Se critica porque el otro es diferente, porque se viste distinto o habla diferente, porque se comporta de otra manera distinta a la nuestra, etc.

Prejuicios éstos y otro tantos que perjudican el desarrollo de la buena convivencia entre seres diferentes pero que también se parecen en otros tantos aspectos.

Un amplio análisis no de un transporte en sí, sino de los comportamientos sociales que se dan dentro de éste. Vimos, analizamos y reflexionamos sobre ellos, pero ¿los cambiaremos? Para esto, deberíamos esperar un largo tiempo para volver hacer estas reflexiones y análisis y veríamos si las cosas cambiaron o no.

Espero que  sí, que se hayan dado cambios que sean para mejor y no para tener que agregar a la lista más prejuicios o malos tratos hacia los demás.

 

María Belén Ocampo