Sábado, May 24 2008 

No es un libro de historia, sino de historias

                            Por Mariana Muryn

 

El auge de los chismes llegó a la ciencias sociales

¿ Sabía usted que miniatura no ha de ser siempre pequeña , ya que no deriva de mini sino de minium, bermellón que era el color con el cual se decoraban algunos libros antiguos que se designaban miniaturas, aunque eran generalmente diminutos no fueron nombradas así por su tamaño sino por su color rojo?;  ¿que peripatético  eran los filósofos que seguían las doctrinas de Aristóteles que las exponía mientras paseaba?; ¿ que por muchos años se creyó el mito, con fuertes argumentos,  que existió una mujer que ocupó el cargo de Sumo Pontífice y se la llamó la Papisa Juana? ¿ y  que hubo un fuerte movimiento intelectual creado en Paris hacia el 1700 que afirmaba que el nacimiento de todos los cultos y religiones provenían de distintas derivaciones de un mito solar?

 

Un auténtico cajón de sastre, tal lo definió Carlos Fisas*, su autor, Historias de la Historia es una obra que recopila diversos sucesos o hechos de lo que es usualmente llamada la historia con minúscula.

Con una composición miscelánea el libro contesta interrogantes referidos a la segunda clasificación que hace, contado directamente al espíritu entrometido del lector. Todos sus escritos despiertan curiosidad pero en algunos otros también nos invita a la reflexión.

Para el escritor la historia está imaginariamente fragmentada en dos partes; por un lado la porción mundialmente conocida: los grandes sucesos políticos, económicos y sociales dispersos en crisis, revoluciones, monarquías, etc. y la otra que contiene los acontecimientos que no son convencionalmente contados en manuales de historia, y nombrados en colegios y universidades pero que forman parte del entramado general y sin ninguna duda lo condimenta, por eso su libro propone ir más allá de la macro estructura para penetrar en anécdotas, curiosidades, origen de proverbios, personajes, etimologías, sucesos y saberes de diferentes épocas y siglos.

Su obra nace cuando el autor, luego de ocupar una columna como anecdotario  en Radio Miramar de Barcelona y Radio Popular con varios años de éxito, decide finalmente aprovechar el caudal de información para volcarlo en el género literario o ensayístico, en cuatro tomos.

El estilo utilizado es simple, se ajusta a los requerimientos informativos-periodísticos que no es más que concisión para su comprensión eficaz. Se plantea un tema y se desarrolla en párrafos cortos o  también se apela a diálogos entre personajes. Asimismo, debe reconocerse que la organización de los temas tratados, no tienen orden cronológico ni temático. Éste funciona como una galera en la cual uno puede echar mano y sacar un pañuelo de color o un conejo según el azar. De todos modos, este punto puede considerárselo como una crítica negativa (absolutamente existen las críticas positivas) o bien como un seguimiento de  la misma línea de originalidad que propone el autor al romper estructuras; bien pudo haber pensado: – No quiero la historia habitual tampoco una publicación-. Todo es discutible a la hora de la crítica-.

Carlos Fisas asegura que utiliza diversos investigadores e historiadores como fuentes de consulta para llegar a seleccionar minuciosamente los temas y llegar al rigor histórico, pero el primer paso del proceso de difusión asegura que es la renovable curiosidad que lleva a cuestas. En definitiva la clave del éxito.

 

Sobre el autor 

* Carlos Fisas nació en Barcelona, España en 1919. No es historiador pero su naturaleza curiosa lo acercó a la investigación por medio de la lectura de las manifestaciones amorosas, religiosas e ideológicas del Occidente europeo a lo largo de la Historia. De este modo desarrolló una brillante carrera de conferenciante por diversas universidades y centros culturales  además de dedicarse al ejercicio radiofónico, siempre bajo el rótulo de “Historias de la historia”. Algunas de sus obras publicadas, además de la citada, son:

. Historias de las reinas de España. *La Casa de Austria
. Historias delas reinas de España / **La Casa de Borbón
. Frases que han hecho Historia
. Curiosidades y Anécdotas de la Historia Universal. Edad Antigua
. Historias de reyes y reinas
. Las anécdotas de los Borbones
 

 

 

Algunos relatos al tuntún:

 

Sobre el Ajenjo: también llamado cebsintio, es una bebida que alcanzó gran popularidad en el siglo XIX entre los ambientes literarios y proletariados. La bebida tan peligrosa para la salud fue prohibida el 16 de mayo de1915 en Francia debido al gran numero de franceses inútiles para el servicio militar ( recordemos que estaban en plena guerra mundial), debido a su alcoholismo.

Por cierto se lo llamaba Pernod  por ser la casa Pernod Fils la más importante fábrica de ésta bebida, lo que dio lugar a un juego de palabras < Pernod Fils, perd nos fils>, es decir: Pernod hijos, pierde a nuestros hijos.

Su nombre, deriva del latín  absintium y éste del griego con el significado de <no se puede beber> debido a  su amargo sabor . Pronto fue llamada por influencia artística la verde musa.

 

Alejandro Magno increpaba a un pirata que había capturado echándole en cara su profesión. – Soy pirata – se oyó responder – porque no tengo más que un barco. Si tuviera una flota, sería un conquistador. Alejandro le dejó en libertad.

 

 

Madrid fue la capital de Armenia cuando León de Lusignan era el rey de Armenia coronado en 1374, al año siguiente fue prisionero por los por los mamelucos, se lo obligó a abjurar el catolicismo y convertirse en mahometano a cambio de su libertad. Se negó y con la ayuda de Juan I de Castilla y Pedro V  De Aragón pudo quedar en libertad. Luego se trasladó a Europa y al visitar al Papa para una recompensa por su heroica hazaña, quien no le otorgo nada pero  Juan I de Castilla finalmente le otorgó el señorío de Madrid y Villareal. Pocos meses después se retractó diciendo que a la muerte de León V la actual capital española volvería a ser castellana y no enajenada más.

 

 

EL TREN BALA: ¿UN BENEFICIO O UN PREJUICIO? Martes, May 13 2008 

Proyectos que perjudican a mucha gente y favorecen a unas pocas. Una de las preguntas más frecuentes en el imaginario colectivo es: ¿Por qué el tren bala?

Un proyecto propuesto por el gobierno que pertenece a una negociación internacional pero que no tiene sentido ni generan beneficio para los argentinos (por lo menos para la mayoría de ellos).

El tren bala es un transporte que va a servir de fácil acceso para las comunicaciones entre Buenos Aires, Rosario y Córdoba, pero saldrá del bolsillo de la gente, de sus impuestos y favorecerá sólo a las personas con un buen poder adquisitivo porque el costo de los viajes será de $300 a $500 y la realidad es que no todos los ciudadanos podrán acceder a él por el simple hecho de que no disponen de ese dinero.

¿No es mejor que salga del bolsillo de la gente que si lo podrá utilizar? ¿O posponer este proyecto por otros más urgentes para el país?

¿Por qué quedar bien con los de afuera cuando adentro es un infierno?

Esta negociación hace sonar voces en contra entonces me parece que no es necesario sembrar más conflicto o crisis con el pueblo cuando éste no está de acuerdo con el proyecto, pero no por el sólo hecho de que sea una idea del gobierno o del país francés sino porque el común de la gente no lo podrá utilizar. ¿Entonces por qué hacer algo para la gente que la gente no podrá usar; donde se invertirán millones en un proyecto que a nivel mundial nunca funcionó y que terminará endeudando al país?

¿No sería razonable dejar de lado propuestas sin sentido que favorecen a pocos y que alimentan aún más el clima de tensión que vive la Argentina, mejor dicho el caos entre el gobierno y la gente?

En mi opinión me parece que sí porque como dice una vieja frase: “El horno no está para bollos”.

 

 

 

 Nota escrita por M. Belén Ocampo